¿Podemos mezclar perfumes al azar?

Cuanto más se globaliza la perfumería, más enviamos los mismos perfumes a todas partes y más cada uno busca destacar a su manera. EL superposición (“superposición”) responde a esta necesidad de diferenciación. Este ritual consiste en combinar dos perfumes, pulverizando uno y luego el otro sobre la piel, hasta crear un tercero totalmente único. Este gesto se practica desde hace décadas en Oriente Medio. Mujeres y hombres combinan espontáneamente hasta cinco perfumes, esperando descubrir qué les deparará el azar.

En Occidente, donde el perfumista es sagrado, jugar a este juego supone una especie de transgresión, pero mezclar varios perfumes sin complejos siguiendo únicamente la propia intuición depara agradables sorpresas. Algunas reglas básicas: mezclar un bonito iris (Iris Médicis Intense, de Nicolaï, por ejemplo) con un agua de colonia verde (L’eau Rêvée d’Hubert, de Sisley), enriquecer un ramo floral (L’or de J’adore , de Dior) con un toque tornasolado (siempre Iris Médicis Intense, de Nicolaï) o reforzar un oriental (Le Lion, de Chanel) con un perfume muy rico en vainilla (Vanilla | 28, de Kayali).

A partir de ahí, las posibilidades de combinación son infinitas. las experiencias de superposición se popularizan gracias a los vídeos publicados en la red social TikTok, que incluso la ha convertido en una especialidad, con el hashtag #layering acumulando 517 millones de visualizaciones. Los aficionados descubren en esta práctica una nueva oportunidad: cambiar su firma olfativa a su gusto y darse la ilusión de ser ellos mismos un poco perfumistas.

El León, Chanel215€ por 75ml.

Vainilla | 28, Kayali92€ por 50ml.

Iris Medici Intensa, Nicolaï, 204€ por 100ml.

El agua soñada de Hubert, Sisley, 135€ los 100ml.

L’Or de J’Adore, Dior166€ por 50ml.