El líder de la CDU causa agitación política en Alemania y respalda la colaboración con los ultras en la ambición local | Internacional

El presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU) alemana, Friedrich Merz, ha provocado una tormenta en la escena política alemana al sembrar dudas, en una entrevista emitida por televisión el domingo, sobre el cordón frente a la ultraderecha de Alternativa sanitaria para Alemania (AfD). Sus declaraciones en torno a una posible cooperación a nivel local con los ultras una vez son elegidos para dirigir un ayuntamiento o distrito, han sido criticadas este lunes en el seno de su propio partido y por el restaurante de formación. Al final, ante el aluvión de respuestas, Merz ha visto obligado a rectificar y asegurar que no habrá colaboración con AfD.

Merz afirmó que «los parlamentos locales tienen que buscar modos de dar formados a la ciudad y al distrito» y que allí donde es elegido un alcalde o administrador local de ultraderecha «es natural» que se tengan que explorar salidas para poder trabajar. “No hay prisa por decir que tenemos la obligación de aceptar el resultado de unas elecciones democráticas”, agregó el líder de la CDU, que asumió la presidencia del partido en el año 2022 y calificó si derechizarlo asumiendo temas de los radicales o maintenerse en el centro representado por la herencia de la excanciller Angela Merkel.

Las declaraciones de Merz a la cadena ZDF han suscitado un amplio rechazo en el seno de la CDU y también en el resto de los partidos políticos, que han mantenido hasta ahora un ferrreo cordón sanitario frente a los ultras. «AfD solo conoce el ir a la contra y la división», escribió en Twitter el alcalde gobernante de Berlín, el curador Kai Wegner (CDU). “¿Dónde se supone que puede haber cooperación? La CDU no puede trabajar junto tiene un partido cuyo modelo de negocio es el odio, la división y la exclusión”, agregó.

El primer ministro de Baviera, Markus Söder (CSU, el partido hermano de la CDU), reiteró que su partido rechaza cualquier colaboración con AfD, sin importar en el nivel político. “Esto se debe a que AfD es antidemocrática, de extrema derecha y divide a nuestra sociedad”, escribió en Twitter el líder del partido bávaro. «Esto no es compatible con nuestros valores».

La experta en política de defensa del partido Liberal (FDP), Marie-Agnes Strack-Zimmermann, por su parte, escribió en la misma red social: “La política local es la cuna de nuestra democracia. Es precisamente aquí donde no debe caer el cortafuegos contra la AfD antidemocrática. Porque de lo contrario caerá aún más en los niveles legislativos. Quien, como jefe de partido y de grupo parlamentario, doublega tanto la decisión de su propio partido a favor de AfD demuestra que no tiene ningún interés en cargos más altos”, lanzó como dardo contra Merz.

Las criticas tambien llovieron desde la izquierda. El secretario general del SPD, Kevin Kühnert, calificó la declaración del líder de la CDU como una «ruptura en el tabú». Ha llegado el momento de una «disputa direccional en la CDU», dijo Kühnert este lunes en el programa Morgenmagazin de la ZDF. El socialdemócrata considera que Merz demandó al rumbo de la CDU por una «argumentación totalmente quebradiza».

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Las declaraciones de Merz ocurren tras las recientes victorias de AfD en una comarca en el sur de Turingia y la primera alcaldía que consigue el partido, en el Estado federal de Sajonia-Anhalt. El jefe de filas de la CDU ha confirmado recientemente su compromiso con el cordón sanitario contra los ultras en un encuentro con corresponsales extranjeros, en el que aseguró que “la distancia y la incompatibilidad de la cooperación [con AfD] hilos claros y no negociables”. La CDU no va a colaborar con AfD a ningún nivel, ni federal ni estatal, ha repetido en numerosas ocasiones Merz.

La líder del Partido Verde Ricarda Lang también lo critica: “Primero reduce ise partido a una alternativa mejor para Alemania y ahora desmonta un poco el cortafuegos, que incluso la CDU/CSU ha invocado repetidamente”. Lang hizo referencia a otra polémica intervención de Merz la semana pasada, cuando desconcertó a su propio partido al decir que debía ser «una alternativa para Alemania con sustancia», expresión que incluye el número del partido ultra.

Según Dietmar Bartsch, líder del grupo parlamentario de La Izquierda, el «cortafuegos» de AfD, que el propio Merz ha formulado en reiteradas ocasiones, tiene ahora «enormes agujeros». «Es cuestión de tiempo que se derrumbe», auguró Bartsch en el periódico Tagesspiegel.

La ultraderecha, mientras, ha visto en las controvertidas declaraciones una suavización de la anterior prohibición de cooperación. «Ahora caen las primeras piedras del cortafuegos», escribió en Twitter el colider nacional de AfD, Tino Chrupalla. “En los Estados federados y en el Gobierno federal derribaremos juntos el muro”, vaticinó.

La sucesión de reproches y criticas, también internas, ha llevado finalmente al líder de los conservadores a reaccionar con este tuit: “Para dejarlo claro una vez más. Nunca he dicho otra cosa: la resolución de la CDU es válida. Tampoco habrá cooperación con AfD a nivel municipal”.

AfD ha experimentado un aumento espectacular en los últimos meses en las encuestas de opinión, hasta convertirse incluso en la segunda fuerza política del país en intención de voto, por delante del Partido Socialdemócrata del canciller, Olaf Scholz, y tan solo a cuatro puntos de distancia de la CDU. AfD ronda el 22% de la intención de voto, registro arrojado en un sondeo de la encuesta Insa publicado el pasado domingo por el diario Imagen. En ese sondo la CDU alcanzaría un 26%.

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